Las lesiones tendinosas siguen siendo una de las principales causas de “wastage” en el turf. La pregunta es si existe un componente genético relevante o si casi todo responde al manejo y al entorno. La literatura ofrece señales de heredabilidad, pero con matices importantes.
Qué entendemos por heredabilidad en lesiones
La heredabilidad (h²) estima qué parte de la variación observada en una población se explica por diferencias genéticas. No predice el destino de un individuo. En lesiones, depende de cómo se define el caso, la calidad del registro y la población analizada.
Lo que muestran los estudios en PSI
Trabajos con Thoroughbreds estimaron heredabilidades moderadas para lesiones del tendón flexor digital superficial (SDFT), con rangos que van de 0,31 a 0,34 en algunos análisis y valores menores en otros (parámetros genéticos SDFT; estimación Bayesiana). Hay además correlaciones genéticas positivas con fracturas distales, lo que sugiere factores comunes.
El peso del ambiente sigue siendo decisivo
Aun con h² no nula, la mayor parte del riesgo práctico está en el entrenamiento, el herraje y la superficie. La evidencia clínica y de campo indica que decisiones de eje, longitudes de palanca y tipo de herradura inciden en la carga tendinosa. En la prevención, la coordinación herrador‑veterinario es central (herraje deportivo).
Sesgos y límites de la evidencia
Los estudios difieren en criterios de caso, método estadístico y tamaño muestral. Eso afecta las estimaciones. Además, las series históricas mezclan caballos con programas de trabajo muy distintos. Por eso, extrapolar valores de h² sin contexto puede llevar a errores (síntesis de rangos).
Qué implica para cría y selección
Si asumís h² moderada, la selección puede reducir riesgos en el largo plazo. Pero el efecto es lento y depende de datos robustos. En el corto plazo, priorizá manejo de cargas, control de superficies y protocolos de recuperación y fisioterapia (fisioterapia en SPC).
Cómo integrar genética y rendimiento
Al evaluar líneas, combiná producción deportiva sostenida con tasas de lesión verificables. Evitá decisiones por rumores de stud. Si tu objetivo es fondo, observá también parámetros de resistencia heredables y su interacción con el entrenamiento (genética y resistencia).
La decisión operativa
En campaña, actuá sobre lo controlable: progresión de cargas, superficies acordes al caballo y chequeos tempranos. La genética aporta contexto, no excusas. Tu plan debe reducir picos de estrés y mejorar la calidad de la recuperación.
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